El accidente más notable del relieve segoviano es el dorsal montañoso de 150 kilómetros de largo con las sierras de Ayllón y Somosierra, Montes Carpetanos, Guadarrama, Mujer Muerta y Malagón entre otras.
Al pie de la montaña y ocupando la mayor parte del territorio se extiende una inmensa planicie de 900 metros de altitud media.
Surcando montañas y meseta nos encontramos los valles, generalmente estrechos mientras los ríos discurren por suelos compactos y más anchos allí donde predominan otros más sueltos y fáciles de erosionar, formando las hermosas vegas de los ríos Voltoya, Moros, Eresma, Pirón, Cega, Duratón y Riaza, que nacen en las alturas serranas y que recorren la provincia en su discurrir en busca del Duero.
La orografía característica de la provincia, con planicies, montañas y valles, bosques, cañadas reales que la surcan, hacen que el paisaje sea muy cambiante y los pueblos también. La mayoría de las carreteras que unen sus 209 municipios son estrechas y sinuosas, excepto las pocas que ya han sido modernizadas.
La provincia tiene un total de 163.899 habitantes a 1 de enero de 2008, de los cuales cerca de 57.000 son habitantes de Segovia capital, repartiéndose el resto entre sus mas de 200 municipios.